jueves, 19 de agosto de 2010

Compost


¿QUÉ ES EL COMPOSTAJE O COMPOST?

El compostaje o “compost” es el proceso biológico aeróbico, mediante el cual los microorganismos actúan sobre la materia rápidamente biodegradable (restos de cosecha, excrementos de animales y residuos urbanos), permitiendo obtener "compost", abono excelente para la agricultura.

El compost o mantillo se puede definir como el resultado de un proceso de humificación de la materia orgánica, bajo condiciones controladas y en ausencia de suelo. El compost es un nutriente para el suelo que mejora la estructura y ayuda a reducir la erosión y ayuda a la absorción de agua y nutrientes por parte de las plantas.

PROPIEDADES

•Mejora las propiedades físicas del suelo. La materia orgánica favorece la estabilidad de la estructura de los agregados del suelo agrícola, reduce la densidad aparente, aumenta la porosidad y permeabilidad, y aumenta su capacidad de retención de agua en el suelo. Se obtienen suelos más esponjosos y con mayor retención de agua.
•Mejora las propiedades químicas. Aumenta el contenido en macronutrientes N, P,K, y micronutrientes, la capacidad de intercambio catiónico (C.I.C.) y es fuente y almacén de nutrientes para los cultivos.
•Mejora la actividad biológica del suelo. Actúa como soporte y alimento de los microorganismos ya que viven a expensas del humus y contribuyen a su mineralización.
•La población microbiana es un indicador de la fertilidad del suelo.

LAS MATERIAS PRIMAS

Para la elaboración del compost se puede emplear cualquier materia orgánica, con la condición de que no se encuentre contaminada. Generalmente estas materias primas proceden de:

•Restos de cosechas. Pueden emplearse para hacer compost o como acolchado. Los restos vegetales jóvenes como hojas, frutos, tubérculos, etc son ricos en nitrógeno y pobres en carbono. Los restos vegetales más adultos como troncos, ramas, tallos, etc son menos ricos en nitrógeno.
•Abonos verdes, siegas de césped, malas hierbas, etc.
•Las ramas de poda de los frutales. Es preciso triturarlas antes de su incorporación al compost, ya que con trozos grandes el tiempo de descomposición se alarga.
•Hojas. Pueden tardar de 6 meses a dos años en descomponerse, por lo que se recomienda mezclarlas en pequeñas cantidades con otros materiales.
•Restos urbanos. Se refiere a todos aquellos restos orgánicos procedentes de las cocinas como pueden ser restos de fruta y hortalizas, restos de animales de mataderos, etc.
•Estiércol animal. Destaca el estiércol de vaca, aunque otros de gran interés son la gallinaza, conejina o sirle, estiércol de caballo, de oveja y los purines.
•Complementos minerales. Son necesarios para corregir las carencias de ciertas tierras. Destacan las enmiendas calizas y magnésicas, los fosfatos naturales, las rocas ricas en potasio y oligoelementos y las rocas silíceas trituradas en polvo.
•Plantas marinas. Anualmente se recogen en las playas grandes cantidades de fanerógamas marinas como Posidonia oceánica, que pueden emplearse como materia prima para la fabricación de compost ya que son compuestos ricos en N, P, C, oligoelementos y biocompuestos cuyo aprovechamiento en agricultura como fertilizante verde puede ser de gran interés.
•Algas. También pueden emplearse numerosas especies de algas marinas, ricas en agentes antibacterianos y antifúngicos y fertilizantes para la fabricación de compost.

FACTORES QUE CONDICIONAN EL PROCESO DE COMPOSTAJE

Como se ha comentado, el proceso de compostaje se basa en la actividad de microorganismos que viven en el entorno, ya que son los responsables de la descomposición de la materia orgánica. Para que estos microorganismos puedan vivir y desarrollar la actividad descomponedora se necesitan unas condiciones óptimas de temperatura, humedad y oxigenación.
Son muchos y muy complejos los factores que intervienen en el proceso biológico del compostaje, estando a su vez influenciados por las condiciones ambientales, tipo de residuo a tratar y el tipo de técnica de compostaje empleada. Los factores más importantes son:

•Temperatura. Se consideran óptimas las temperaturas del intervalo 35-55 ºC para conseguir la eliminación de patógenos, parásitos y semillas de malas hierbas. A temperaturas muy altas, muchos microorganismos interesantes para el proceso mueren y otros no actúan al estar esporados.
•Humedad. En el proceso de compostaje es importante que la humedad alcance unos niveles óptimos del 40-60 %. Si el contenido en humedad es mayor, el agua ocupará todos los poros y por lo tanto el proceso se volvería anaeróbico, es decir se produciría una putrefacción de la materia orgánica. Si la humedad es excesivamente baja se disminuye la actividad de los microorganismos y el proceso es más lento. El contenido de humedad dependerá de las materias primas empleadas. Para materiales fibrosos o residuos forestales gruesos la humedad máxima permisible es del 75-85 % mientras que para material vegetal fresco, ésta oscila entre 50-60%.
•pH. Influye en el proceso debido a su acción sobre microorganismos. En general los hongos toleran un margen de pH entre 5-8, mientras que las bacterias tienen menor capacidad de tolerancia ( pH= 6-7,5 )
•Oxígeno. El compostaje es un proceso aeróbico, por lo que la presencia de oxígeno es esencial. La concentración de oxígeno dependerá del tipo de material, textura, humedad, frecuencia de volteo y de la presencia o ausencia de aireación forzada.
•Relación C/N equilibrada. El carbono y el nitrógeno son los dos constituyentes básicos de la materia orgánica. Por ello para obtener un compost de buena calidad es importante que exista una relación equilibrada entre ambos elementos. Teóricamente una relación C/N de 25-35 es la adecuada, pero esta variará en función de las materias primas que conforman el compost. Si la relación C/N es muy elevada, disminuye la actividad biológica. Una relación C/N muy baja no afecta al proceso de compostaje, perdiendo el exceso de nitrógeno en forma de amoniaco. Es importante realizar una mezcla adecuada de los distintos residuos con diferentes relaciones C/N para obtener un compost equilibrado. Los materiales orgánicos ricos en carbono y pobres en nitrógeno son la paja, el heno seco, las hojas, las ramas, la turba y el serrín. Los pobres en carbono y ricos en nitrógeno son los vegetales jóvenes, las deyecciones animales y los residuos de matadero.
•Población microbiana. El compostaje es un proceso aeróbico de descomposición de la materia orgánica, llevado a cabo por una amplia gama de poblaciones de bacterias, hongos y actinomicetes.

PROCESO DE COMPOSTAJE

El proceso de composting o compostaje puede dividirse en cuatro períodos, atendiendo a la evolución de la temperatura:

•Mesolítico. La masa vegetal está a temperatura ambiente y los microorganismos mesófilos se multiplican rápidamente. Como consecuencia de la actividad metabólica la temperatura se eleva y se producen ácidos orgánicos que hacen bajar el pH.
•Termofílico. Cuando se alcanza una temperatura de 40 ºC, los microorganismos termófilos actúan transformando el nitrógeno en amoníaco y el pH del medio se hace alcalino. A los 60 ºC estos hongos termófilos desaparecen y aparecen las bacterias esporígenas y actinomicetos. Estos microorganismos son los encargados de descomponer las ceras, proteínas y hemicelulosas.
•De enfriamiento. Cuando la temperatura es menor de 60 ºC, reaparecen los hongos termófilos que reinvaden el mantillo y descomponen la celulosa. Al bajar de 40 ºC los mesófilos también reinician su actividad y el pH del medio desciende ligeramente.
•De maduración. Es un periodo que requiere meses a temperatura ambiente, durante los cuales se producen reacciones secundarias de condensación y polimerización del humus.

Momento de la cosecha


Una de las preguntas que siempre se hace quien recién empieza a trabajar una huerta es cuándo va a cosechar los frutos de su trabajo. En los calendarios de siembra, en los sobres o latas de semillas figura el momento propicio para la siembra, distancia entre plantas y entre surcos y los días aproximados que deberemos esperar para la cosecha.
Estos datos son indispensables al momento de planificar la huerta, pero aún nos falta saber cómo nos damos cuenta de que ha llegado la hora más indicada para cosechar nuestra siembra. Las capacitaciones para hacer una huerta duran menos que el ciclo de los cultivos y no siempre tenemos un ojo experto cerca en el momento exacto para que nos oriente en la selección de nuestros frutos. Con el tiempo iremos adquiriendo las habilidades apropiadas y haremos en forma completamente natural lo que inicialmente nos parecía toda una incógnita casi indescifrable.

¿Como y cuando cosechar?
Con una navaja filosa cortamos las hojas más grandes (con los tallos), cuidando de no lastimar el cuello de la planta. La planta seguirá generando nuevas hojas, lo que nos permite hacer varias cosechas, en verano aproximadamente cada siete a diez días y en invierno cada 20. Luego de dos a tres cosechas carpiremos superficialmente el suelo alrededor de las plantas y agregaremos (por encima, sin mezclar) una pequeña capa de abono compuesto bien maduro o de lumbricompuesto, para favorecer la brotación de nuevas hojas. Dejamos de cosechar cuando la planta comienza a iniciar su ciclo de floración, es decir, cuando observamos que desarrolla un tallo central. Dejaremos las mejores plantas (las que dieron más hojas y las más sanas) para obtener semillas y sacamos las demás del cultivo. Si cortamos las plantas al ras del suelo, quedarán las raices como abono dentro del mismo.

Calidad de Semillas

Algunos consejos
1. Nunca comprar semillas que en el sobre o recipiente no tengan claramente impresa la fecha de producción y/o la fecha de validez (vencimiento), ni tampoco cuando el envase evidencie malas condiciones de conservación.
2. Es más conveniente comprar semillas que se venden por su peso en gramos, en lugar de comprar los clásicos "sobres de semillas". Entre 1 y 10 gramos, dependiendo de la especie, alcanzan y sobran para una huerta doméstica. Adquirirlas preferentemente en las semillerías en que se proveen los productores de hortalizas (quinteros). Estas semillas por lo general son siempre frescas y de buena calidad.
3. Para los residentes en Argentina les recomiendo las semillas que entrega gratuitamente el INTA en su programa Pro-Huerta. Son producidas por FECOAGRO en San Juan. Estas semillas son de buena calidad y de especies aclimatadas para nuestro país. Averigua en tu zona en la agencia del INTA más próxima.
4. Resulta conveniente cosechar nuestras propias semillas de algunas especies comunes dejando madurar bien algunas plantas o frutos; por ejemplo: cucurbitaceas como zapallos, zapallitos, etc. pepinos, tomates, acelga, albahaca, perejil, apio, cebollas, chauchas, etc. y casi todas las florales comunes. Si la semilla que sembramos es un híbrido, muy común por ejemplo en las de algunas variedades de pimientos y muchas florales, no confiar en las semillas producidas ya que puede no tener las mismas características de la planta madre.

Siembra en almácigos


Un almácigo permite reproducir plantas a partir de sus semillas en aquellos casos en que la siembra directamente sobre el terreno puede presentar dificultades. Permite mantener bajo control las condiciones de germinación de la semilla y el posterior desarrollo de la planta hasta el momento del repique o trasplante.
Es muy importante la calidad de las semillas que utilicemos. Muchos fracasos son debidos al uso de semillas cuyo periodo de germinación ha fenecido o han sido conservadas en malas condiciones. Cuando adquiera semillas procure las que tienen impresa la fecha de caducidad en su envase, sean de marcas de reconocida calidad y cómprelas preferentemente en negocios especializados.

Construcción: Puede hacerse sobre el suelo, pero es mejor utilizar un recipiente transportable que puede ser cualquier caja o recipiente impermeable al que le haremos un drenaje y que tenga una profundidad mínima de unos 15 centimetros y un tamaño adecuado a la cantidad de semillas que deseemos sembrar. Cualquiera sea la elección, debe permitir ser tapado transitoriamente con una lámina de vidrio o plástico, no recibir la luz directa del sol y estar protegido de la acción de insectos, moluscos y pájaros. Como recipiente también pueden utilizarse bandejas de cultivo multilóculo en cantidad y tamaño adecuado al de las semillas que deseamos plantar. Este método es muy ventajoso y las bandejas se pueden reutilizar varias veces.

Sustrato: Es dependiente de la especie que vamos a sembrar, pero por lo general sirve el formado por una mezcla en partes iguales de: tierra negra - turba o mantillo - arena fina. Efectuar la mezcla de los componentes, agregar un abono, tamizar todo, colocar en un recipiente, regar y dejar unos días para que germinen las semillas que puedan preexistir. Arrancar los yuyos y re-mezclar bien. Este sustrato se colocará en la "caja" del almácigo o en los huecos de las bandejas de cultivo, reservando una pequeña cantidad para tapar las semillas.

Siembra: El sustrato debe quedar siempre por debajo del borde del recipiente. Debe estar bien húmedo, pero no empapado. Alisar la superficie presionando suavemente con algo plano. Si las semillas son muy pequeñas esparcirlas de manera muy homogénea en toda la superficie del almácigo y si su tamaño lo permite, sembrarlas en líneas separadas unas de otras aproximadamente 1,0 centimetro o más dependiendo de la planta. En bandeja de cultivo llenar los huecos, quitar los excedentes y colocar, en lo posible, 2 o 3 semillas por lóculo. En ambos casos cubrir las semillas con una capa de sustrato aplicado con un cernidor, zaranda o colador. Esta será muy delgada si son semillas muy pequeñas (conejitos, apio, etc.), y algo mas gruesa si son semillas más grandes (tomate, berenjena, zinnias, etc.). Se trata de cubrirlas someramente. Las semillas grandes pueden ser introducidas directamente sin necesidad de cobertura. Regar con un pulverizador para humedecer la cobertura. Cubrir con lámina de vidrio o plástico, dejando un pequeño espacio para ventilación y tapar sobre el vidrio con cualquier material no transparente con capacidad de aislación térmica (telgopor, cartón corrugado, paja, etc.).

Cuidados: Mantener el sustrato siempre húmedo. Regar por inmersión parcial del almácigo en otro recipiente con agua, o por pulverizado superficial, o bien por ambos. Mantener la temperatura apropiada para la germinación de la semilla de forma constante. Muchas veces es necesario colocar el almácigo en ambiente calefaccionado o a la inversa procurarle una zona más fresca. Controlar diariamente la evolución. Inmediatamente de germinadas las semillas, destapar durante el día para permitir el paso de luz, pero mantener el vidrio o plástico; recién se sacará cuando las plantitas estén bien formadas y robustas. Regular la altura para que las hojas nunca rocen el vidrio. Cuando las plantas han alcanzado a tener un desarrollo suficiente, por lo general unos 3 o 4 pares de hojas, llevar el almácigo paulatinamente al aire libre para que se adapten al cambio. Proteger del viento y regar con más frecuencia.

Trasplante: No regar el día previo al trasplante. Si se utilizaron bandejas multilóculo introducir por el orificio de drenaje un dedo o una varilla cilíndrica del diámetro adecuado y empujar para que salga el conjunto de sustrato y cepellón de raíces. Plantar en el lugar definitivo y regar. Si se uso otro recipiente, sacar la o las plantitas con una pequeña palita y tomándolas por las hojas separarlas cuidando de mantener unido todo el cepellón de raíces. Plantar inmediatamente en el lugar definitivo en orificios hechos al efecto o en surcos. Regar de inmediato. Y por ultimo proteger





jueves, 12 de agosto de 2010

Recomendaciones de riego



Preferentemente regar con agua sin cloro (es mejor usar la del tanque; tiene menos)
No regar con aguas de mucha salinidad (las sales quedan en el suelo y lo pueden saturar!).
Hacerlo cuando cae el sol o antes que salga
Regar preferentemente el suelo (a algunas plantas les perjudica que se moje su follaje)
Regular la salida del chorro para que no se remueva el suelo.
En macetas regar con cuidado evitando que se lave el suelo (se pierden nutrientes); hacerlo de a poco y suavemente hasta que comience el goteo.
Evitar anegamiento o desecamiento pronunciado del suelo. Si ello ocurre, regando normalmente, mejorarlo.
Para algunas hortalizas son ideales los micro aspersores (lechugas, acelga, etc.) y para otras hortalizas (tomates, pimientos, etc.), arbustos, frutales y plantas en maceta el riego por goteo.
No todas las plantas requieren un riego diario. Si riega indiscriminadamente todas, todos los días algunas enfermarán.